Acerca de PassePasse

Bienvenido a PassePasse, una hermosa aventura que comenzó en las calles de París a principios de los años 90 y que hoy continúa desde un almacén en Burdeos, ¡con la ayuda de mi hijo de 10 años todos los miércoles!

🎪 Unos comienzos humildes pero apasionados

Todo comenzó en 1991. En esa época, dibujaba reproducciones al pastel de Rubens y Boucher frente a Printemps, en el bulevar Haussmann. También fabricaba mis primeras bolas de malabares con globos y semillas de mijo, que vendía a 50 francos el lote de tres.

Rápidamente, tuve un puesto en el Mercado de Clignancourt, ofreciendo bolas de malabares importadas de Inglaterra y diábolos encontrados en un mayorista en París. La aventura había comenzado.

🏪 De la calle Hermel a Burdeos

Luego abrí mi primera tienda en la calle Hermel, en el distrito 18. Creció con el tiempo: primero 35 m², luego 70, hasta un espacio de más de 300 m² animado por un equipo de 12 personas.

Fue también en esta época cuando empecé a colaborar con una pequeña fábrica familiar cerca de Milán. Juntos, con Davide, el hijo del fundador, desarrollamos una gama de malabares que llevaría con orgullo el nombre PassePasse.

🌍 Una comunidad internacional

Gracias a PassePasse, he tenido la oportunidad de viajar por el mundo, conocer a artistas apasionados, malabaristas, inventores... Muchos se han convertido en amigos de toda la vida.

👨👧👧👦 Una historia familiar

Mis dos hijas, nacidas en París, siguen hoy sus propios caminos. Una trabaja en el sector humanitario después de estudiar en McGill (Canadá), la otra se prepara para recorrer el mundo en una furgoneta.

Y mi hijo menor ya me ayuda a preparar vuestros pedidos desde nuestro almacén en Burdeos, donde nos instalamos hace diez años.

🙏 Gracias por vuestra fidelidad

PassePasse es más que una página web. Es una pasión, una comunidad, un vínculo entre generaciones. En un mundo dominado por los gigantes del comercio electrónico, vuestro apoyo a estructuras independientes como la nuestra es vital.

Gracias a todos los que nos acompañan desde hace tantos años. Gracias por seguir manteniendo viva la malabaría, a vuestro lado.

Atentamente,
Chris